En este truco vamos a ver cómo pasar Windows 8 a una unidad USB. Si estáis
leyendo éste artículo es porque estás buscando una forma de instalar Windows 8
sin tener que quemar la imagen en un DVD, utilizando la unidad USB.
Desde que fueran lanzadas las primeras versiones de Windows la informática de
consumo ha cambiado mucho. Para empezar, hoy en día prácticamente todos tienen
al menos un ordenador en casa. La gente está mucho más entrenada y concienciada,
y Windows no es una palabra ajena a nadie.
Las primeras versiones se ofrecieron en disquetes, un formato físico ya
obsoleto que fue sucedido por el CD-ROM, y su evolución, el DVD, donde hoy se
sigue comercializando Windows, aunque por supuesto también se ofrece como
descarga digital.
Hoy en día puede ser muy habitual no disponer de una unidad lectora de DVDs
en el ordenador. De hecho, en el portátil en el que escribo estas líneas no
dispongo de una. La popularización del consumo de contenidos puramente digital,
dejando atrás BluRay y DVD, es un hecho, y algo que poco a poco acabará por
convertirse en toda una realidad: ¿Por qué atarnos a un formato físico que tarde
o temprano terminaríamos por cambiar de nuevo? La industria es la respuesta,
pero afortunadamente, y por fin, la misma está cambiando.
Los pasos a seguir para ello son realmente sencillos, y además vienen de la
mano de la propia Microsoft, que con Windows 7 ya lanzó una herramienta para
este cometido.
Descargar la utilizad USB de Microsoft. Microsoft nos ofrece una utilidad
para descargar nuestra imagen de Windows 7, también válida para Windows 8. Se
trata de una herramienta gratuita, llamada
Windows 7 USB/DVD que pesa unos pocos
kilobytes y que encontrarás en la Microsoft Store. La instalación es muy
sencilla y ni siquiera requiere que especifiquemos directorio de destino.
Elegir la imagen ISO.
El siguiente paso es seleccionar la imagen ISO donde tenemos el sistema
operativo, seguramente descargada ya desde los servidores de Microsoft.
Utilizarla con la herramienta es tán sencillo como abrir el diálogo de búsqueda
de archivos, seleccionarla y pulsar siguiente.
Seleccionar la unidad USB. En el siguiente paso se nos pedirá especificar una
unidad paraquemar la imagen. Podemos seleccionar nuestra unidad lectora
grabadora de DVD o, como nos interesa en este caso, la unidad USB. Se nos
preguntará si estamos seguros de utilizar dicha unidad, y se nos alertará de que
los contenidos de la misma serán borrados previamente.
Configurar la BIOS para arrancar desde USB.
Finalizada la copia de la imagen a la unidad USB, y una vez hemos preparado
nuestro equipo para la instalación del nuevo sistema, debemos configurarlo para
poder arrancar desde la unidad USB y la imagen bootable recién creada. En la
mayoría de sistemas la tecla Suprimir o F2 bastará para entrar en el setup de la
Bios. Allí deberemos buscar la sección de Arranque o boot y seleccionar la
unidad USB como primera unidad. Tras salvar los cambios y reiniciar el sistema,
esteremos en el programa de instalación de Windows 8, si es que es la versión
que estamos instalando.
El proceso completo no sólo es sencillo sino que llevará poco tiempo,
contando con que estemos utilizando una unidad USB 2.0 o, si es posible, 3.0,
cuya velocidad de transferencia es aún mayor. Una vez hayamos instalado el
sistema podemos optar por desactivar el arranque USB, o tal vez dejarlo
activado, ya que solamente funcionará con unidades que contengan una imagen
arrancable, saltando al segundo dispositivo de la lista -el disco duro o la
unidad óptica- cuando la misma no se encuentre.
Extraido de la web truco windows, articulo
Cómo pasar Windows 8 a una unidad USB
Leer más...