EMC anunció
que el robo de identidad continúa siendo una de las amenazas en línea
principales y afecta tanto a los usuarios o consumidores como a las
organizaciones que ofrezcan servicios en línea. Se identificaron 27.463
ataques de robo de identidad en todo el mundo tan solo en febrero de este año.
Esta cantidad
representa una disminución del 9% en el volumen total desde enero, pero un
aumento interanual del 31% con respecto a febrero de 2012. El AFCC reportó que
en 2012 se registraron, en promedio, más de 37.000 ataques de phishing por
mes, lo que se traduce en pérdidas estimadas en $1.500 millones de dólares.
Los ataques
de robo de identidad surgen hace 16 años aproximadamente y, sin embargo, aún
sigue siendo una amenaza constante del siglo XXI. El éxito de dichos ataques
radica en hacer que el usuario no piense antes de entrar a una página o
hacer click en un link, sino que responda a ciertos gatillos
emocionales para provocar respuestas subjetivas e inmediatas.
La persuasión
es un componente básico para este tipo de ataques, ya que provoca que el
usuario sienta la necesidad de visitar una URL por alguna razón que en ese
momento parece válida y justificable, lo que resulta en la difusión de
información personal y en muchos casos, bancaria.
En este
sentido, las instituciones financieras han sido las más atacadas desde los
inicios del fenómeno del robo de identidad. Las tiendas o vendedores en línea y
las redes sociales, les siguen en segundo y tercer lugar respectivamente.
De acuerdo
con el AFCC, los Estados Unidos siguen siendo el país donde más ataques de robo
de identidad se registraron en febrero de 2013, con 54% del total de delitos de
este tipo en el mundo. A pesar de todo, el registro de febrero representó una
disminución del 3% en comparación con enero de este mismo año.
Otro riesgo
es que muchos de los usuarios de Internet utilizan la misma contraseña para
varias cuentas (correo electrónico, banca en línea, etc.); con lo anterior, los
cibercriminales que se apropian de una cuenta de correo electrónico pueden
inclusive acceder a servicios de banca en línea del usuario sin que este se dé
cuenta.
Como
conclusión, los proveedores de servicios en línea deben tratar con mucha
precaución las identidades electrónicas de los usuarios, considerando el poder
que conlleva el control de la cuenta de correo electrónico. Además, los
usuarios deben estar conscientes de que a veces modificaciones muy leves en sus
cuentas pueden convertir un intento de fraude en un intento de fraude fallido.
Via OhMyGeek.net
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